«Aire de Vida», una escultura muy especial.

Quiero contar poco a poco la historia de esas obras a las que les tengo un especial cariño. Os cuento cómo surgió esta escultura… y al final del relato podréis ver un vídeo de todo el proceso. Espero que os guste.

En enero de 2007 recibí la llamada de la pintora Concha Márquez, había visto mis catálogos por casualidad y me propuso participar en su proyecto «Hitos del Rodenal» donando una escultura. Se trataba de conseguir dar valor a aquellos pueblos que sufrieron el terrible incendio de Guadalajara en el que murieron once personas. Los escultores seleccionados donarían su obra, alumnos de Bellas Artes y Paisajismo presentarían sus ideas. Las más interesantes tendrían como premio la posibilidad de realizarse e integrase dentro de una ruta cultural, que devolvería el turismo y la esperanza a la zona.

Acepté sin dudar. Creo que el Arte tiene que servir para conectar con lo más profundo del ser humano y para reflejar las emociones que hacen de cada momento algo único. Para mí era una oportunidad de hacer una escultura de gran tamaño con mi estilo personal: 2,40 metros de mujer que se eleva en el paisaje, como renaciendo de las cenizas que tanto dolor guardaban.

El dibujo lo hice un año antes de su inauguración, no sabía cual iba a ser el entorno e imaginé como me gustaría que fuese. Sorprendentemente una vez colocada la pieza era exactamente como lo había dibujado. ¡Emocionante!

¿Cómo conseguí la financiación?  De mis ahorros de toda una vida de escultora profesional. Pero tenía y tengo un plan.

Realicé una serie de 7 originales en bronce para ofrecerlo a posible patrocinadores, cada una de ellas con un precio de 3.500,00 euros. Con estas esculturas se cubrirían los gastos de fundición de la escultura grande, yo correría con los gastos de fundición de las pequeñas y no cobraría mi trabajo… Pero ya empezaba a notarse la crisis y solo conseguí tres patrocinadores:  la fundición (RUVIARTE); un arquitecto fiel a mi trayectoria y gran amigo, Agustín Martín Casanova; y una persona que prefiere ser anónima.

Aún quedan cuatro esculturas que esperan patrocinador. Seguro que llegarán.

«Aire de Vida» se ha convertido en una imagen de Luzón, su pueblo. Cada vez que voy los vecinos me tratan con mucho cariño. Me invitaron a dar el pregón de Carnaval e, incluso, he realizado una medalla y llaveros conmemorativos para ellos.

Realicé una importante exposición con mis esculturas en las Escuelas rehabilitadas. Siempre hay algo interesante que ver, arte y naturaleza, la historia de nuestros abuelos junto a lo contemporáneo de montajes audiovisuales.

Mi agradecimiento a Concha Márquez por la oportunidad de hacer esta escultura, a la fundición RUVIARTE por enseñarme tantas cosas y a los dos amigos que quisieron formar parte de este proyecto.

No dejéis de visitar la ruta de Hitos del Rodenal, un lugar especial lleno de buena gente y paisajes para descansar.

¡Un saludo!

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